Asesoría arquitectónica y botánica para la instalación de jardines de interior y estructuras acristaladas. Analizamos la ventilación cruzada, el anclaje físico de enredaderas en madera noble y el control de la luz solar indirecta para proteger las hojas tiernas.
Solicitar asesoríaAnalizamos tu espacio, la orientación y el tipo de enredadera para diseñar un sistema de ventilación y soporte que funcione desde el primer día.
Solicitar asesoríaRecomendamos roble, iroko o cedro por su resistencia natural a la humedad prolongada. Estos maderas soportan el peso de la hiedra sin deformarse y no requieren tratamientos químicos que puedan dañar las raíces.
La clave está en situar aberturas opuestas a diferentes alturas. En estructuras de 20 m², colocamos ventanas bajas en un lado y altas en el opuesto. Esto crea un flujo constante que regula la humedad sin ventiladores mecánicos.
La luz solar directa puede dañar las hojas jóvenes. Instalamos láminas difusoras o cortinas vegetales que filtran entre un 60 y 70 % de la intensidad lumínica. Las orientaciones este y oeste suelen ser las más seguras para muros de hiedra.
No es obligatorio, pero sí recomendable en superficies grandes. Un riego por goteo con temporizador mantiene la humedad constante sin encharcar el sustrato. En muros pequeños, el riego manual cada dos días suele ser suficiente si el drenaje es correcto.
Depende de la especie y las condiciones. La hiedra inglesa bien cuidada puede cubrir un metro cuadrado en unos 12 a 18 meses. Con soportes adecuados y luz indirecta, el crecimiento es más rápido y uniforme.
Analizamos la disposición de ventanas y paneles para crear un flujo de aire constante. Esto regula la humedad ambiental sin ventiladores mecánicos, protegiendo las hojas más sensibles de las enredaderas.
Diseñamos soportes de madera noble (roble, iroko o cedro) que fijan las plantas trepadoras sin dañar las paredes. Cada sistema soporta cargas de hasta 30 kg y resiste la humedad prolongada.
Instalamos cortinas vegetales y láminas difusoras que permiten un 60-70% de luminosidad sin riesgo de quemaduras. Las hojas tiernas de hiedra y potus dorado se mantienen frondosas y sanas.
Seleccionamos especies trepadoras según la orientación del invernadero y el clima local. Trabajamos con hiedra inglesa, hiedra variegada y potus dorado, entre otras.
Diseñamos invernaderos de cristal con paneles orientados para maximizar la luz filtrada. Cada proyecto incluye un plano de ventilación y un calendario de poda estacional.
Resolvemos dudas sobre riego, fertilización y ajuste de soportes durante los primeros seis meses. Incluye una visita de revisión a los 30 días de la instalación.
No ofrecemos jardinería genérica. Nuestra consultoría combina arquitectura de invernaderos con botánica aplicada a trepadoras, algo que pocos integran.
No instalamos un ventanal y ya. Medimos la superficie acristalada, la orientación y la altura de los paneles para crear un flujo de aire que regule la humedad sin ventiladores. Cada invernadero tiene su propio estudio de corrientes.
Trabajamos con roble, iroko y cedro. Cada soporte se fija con separadores que evitan humedades en el muro y permiten guiar los tallos sin rozaduras. El resultado es un muro verde que crece firme y se mantiene accesible para poda.
Colocamos cortinas vegetales y láminas difusoras que dejan pasar entre un 60 y un 70 % de luz sin quemar las hojas tiernas. Ajustamos la protección según la orientación del invernadero y la especie trepadora, ya sea hiedra variegada o potus dorado.
Más de 40 proyectos de muros verdes interiores asesorados en los últimos cinco años
Cada instalación incluye un plano de ventilación, un esquema de anclajes y un calendario de poda estacional. No vendemos kits genéricos: adaptamos cada solución al espacio y a la planta.